Alumnos_en_el_recreo_con_libros 3En el día a día de las escuelas hay desafíos que se repiten. Ausencias de docentes y alumnos que complican la continuidad de lo enseñado, incorporación de docentes nuevos que suponen un cambio en las estrategias, pasajes de un grado a otro que generan rupturas…

En esta nota, Andrea Monges, directora de la EP Nº 21 de Escobar cuenta algunas estrategias que funcionan en su escuela para tender puentes ante estas situaciones.

Portal: Sabemos que uno de los desafíos de la gestión y el acompañamiento pedagógico es lograr que la escuela funcione como un todo,  y que haya continuidad año a año. ¿Cómo lo trabajan en tu escuela?

Andrea: Nosotros hace tiempo que vamos implementando proyectos que dan respuesta a las necesidades que detectamos como prioridades a principio de año. Las preguntas de base para pensar el proyecto y los objetivos de cada año son: ¿Qué pudimos hacer bien el año pasado?, y ¿qué nos falta mejorar?

Para responder eso miramos los datos. Por ejemplo, en base a los datos observamos que los chicos de 4º que estaban pasando a 5º estuvieron bastante flojos en matemática. Esto da cuenta la estadística que tenemos. Entonces, nos reunimos con el maestro que iba a tener este grado, y vimos uno a uno el legajo pedagógico de los alumnos.

En esos legajos, cada vez que el maestro da el boletín a los chicos señala en qué mejoró, qué es lo que le falta, pero no poniendo “muy bueno”  sino algo más específico. Por ejemplo: “En matemática logra resolver situaciones problemáticas solo”, o “sigue resolviendo con ayuda tales y tales ejercicios”, o “estamos trabajando fuertemente en lo social. La mamá se separó y el nene esta al cuidado de una abuela y  es la primera vez que esta con niñera”.

Portal: En lo que contás es fundamental contar con algo escrito, registrar.

Andrea: Sí. La clave es preocuparse por entender y conocer a cada chico, y registrar aquello que tenemos que tener en cuenta para desarrollar conocimiento en cada uno. Tomar en cuenta las particularidades de cada uno y anotarlas.

Eso queda en el legajo en la Dirección a disposición de los nuevos docentes que se suman. Es información que queda registrada y a salvo del olvido del verano o de la rotación docente. Si no lo registro me pierdo la evolución de cada chico, me pierdo saber qué logró y qué es lo que todavía le está costando.

Portal: Me parece que estás mencionando algo clave: tener la mirada sobre el todo, poder ver el recorrido del alumno desde que entra hasta que egresa.  Y entender ese camino y ofrecer estrategias a los docentes para que su trabajo sea hilvanado. ¿Cómo hacen cuando se suma un docente nuevo?

Andrea: Desde el momento en que vengo a darle la bienvenida trato de sentarme a conversar y contarle la forma en que trabajamos, acercándole toda la documentación y acuerdos pertinentes. Libro de instructivos, libro de asesoramientos. Le doy toda la información y le pido que dedique cada hora institucional a leerlo. También le entrego el estatuto del docente y le digo: “esta es la ley laboral de tu trabajo: conocela”. Porque es fácil aprender los beneficios de ser docente, pero primero tengo que saber la norma que me rige. Si cumplo con la norma, eso me habilita a los beneficios. El estatuto es el contrato laboral. Muchos maestros lo desconocen, pero conocen los beneficios y los artículos que los habilitan a faltar ante algunas situaciones. Sin embargo, no tienen incorporado que  tienen que presentar 48 horas antes una nota para que la escuela pueda organizarse en su ausencia.

Portal: Has nombrado un tema complejo, las ausencias de los docentes. ¿Lograron implementar alguna estrategia para que las ausencias no impacten tanto en los chicos?

Andrea: Acá y en muchos distritos las ausencias docentes son un problema. Hay muchas asambleas, licencias gremiales contra las cuales nada podemos hacer.

Pero desde hace dos años estamos trabajando con una estrategia de proyectos para la continuidad pedagógica. Cada docente entrega la planificación anual, y por mes renuevan las actividades para dar continuidad al plan pedagógico. Entonces, si el docente falta, yo o alguien de la escuela puede tomar esa planificación. Esas actividades de continuidad las entregan aparte de la planificación.

Así, si el maestro se lleva la carpeta de actividades, igualmente sabemos en qué está trabajando, y tenemos actividades para dar continuidad a la enseñanza. Entonces tengo el proyecto. Si el maestro falta uno, dos o tres días por que se le enfermó el hijo, aun así hay clases.

El acuerdo en nuestra escuela es que las actividades se deben renovar mensualmente, para actualizarse según los contenidos que se estén enseñando. Y ahí es un trabajo de gestión. Es estar mirando mes a mes quién entregó esas actividades, y asegurarnos de tenerlas. Es una tarea que insume mucho tiempo, pero uno logra cosas cuando tiene continuidad. Las metas son  primero cortitas, para ir logrando luego  cosas más grandes.

Trabajamos con personas. Hay tiempos que respetar. El docente tiene sus tiempos para conocerte y aceptarte, para vincularse. Es todo en cámara lenta. Hay que ser increíblemente generadores de tiempo. El tiempo adentro de una escuela es siempre limitado. Hay emergentes que nos van superando, hay demandas constantes, incluso de los maestros. El mismo tiempo que demanda el alumno al docente, lo demanda el docente al director. Y uno tiene que estar presente. A veces cuesta. Hay docentes que están desencantados porque encuentran dificultades, pero también hay docentes que son pasionales con lo que hacen, docentes muy comprometidos.

Cuando yo elegía ser directora lo hice porque creo y confío en que uno, desde este rol, puede cambiar situaciones. Puede cambiar las vidas de los alumnos. Amo mi profesión y trato de contagiarlo para que los maestros tengan la misma iniciativa.