Celina Wuthenau es parte del equipo de capacitadores de Directores que hacen Escuela. Es Profesora en Letras y Capacitadora docente en la Escuela María de Guadalupe en Pacheco. El pasado lunes 2 de mayo presentó el libro “Evaluar…Enseñar… Evaluar…” (editorial Aique) compilado por  Ana María Kaufman y escrito junto a un equipo de especialistas. Conversamos con ella para conocer más sobre esta publicación, y aprender y reflexionar sobre la construcción de criterios de evaluación.

Portal: ¿Cómo fue la génesis del libro “Evaluar…Enseñar… Evaluar…”?

Celina: Hace años trabajamos en las escuelas y en las aulas, con maestros, y directivos reflexionando junto a ellos desde qué lugar consideramos que hay que enseñar prácticas del lenguaje, cómo planificar, qué está bueno que ocurra en el aula, cómo los chicos construyen su conocimiento del área, etc… Pero cuando llegaba el  momento de evaluar los aprendizajes se volvía a la forma tradicional. Con lo cual era absolutamente necesario encarar el tema de la evaluación. Y eso era un gran desafío. Nos costaba imaginar cómo hacerlo. Nosotros siempre hablábamos de la enseñanza desde la noción de proceso, mientras que tradicionalmente la evaluación del área de prácticas del lenguaje se piensa desde el objeto. Nos preguntábamos cómo podíamos hacer una evaluación que tuviera en cuenta el proceso de construcción del aprendizaje por parte del chico.

En ese momento trabajamos en el PEF (Proyecto escuelas del futuro) en San Andrés, dirigido en ese entonces por Silvina Gvirtz quien nos decía todo el tiempo “tienen que diseñar una evaluación para esto que están haciendo”.  Entonces, cuando terminamos de escribir el libro que se llamó “El día a día en las aulas” que abordaba  el tema de cómo enseñar prácticas del lenguaje,  dijimos “llegó el momento de ir al tema de la evaluación”. Y comenzamos a investigar. El fruto de esa investigación de 10 años, son estos dos libros.

Portal: ¿En qué consistió lo que investigaron?

Celina: Diseñamos una evaluación para  1ero 2do y 3ero y otra para 4to 5to y 6to.Evaluaciones que tuvieran en cuenta todo el proceso de adquisición de la lectura y escritura del niño en el lapso de esos 3 años. Esa evaluación la tomamos a principio y fin de año. La misma.  Para poder ver los avances ante una misma dificultad odesafío y poder ir comparando los desempeños de los chicos.

Cada evaluación tiene una parte que aborda el sistema de escritura y lenguaje escrito. Y una parte de lectura. En ambas y en todo momento, siempre evaluamos la lectura y la escritura por sí mismo y nunca la lectura y escritura a través del maestro. Es ver lo que el niño puede hacer por sí solo.

En general pedimos que en el momento en que se hace la toma haya más de una persona en el aula para garantizar que la escritura del chico sea realmente del chico y no una copia de algún otro. Entonces en general además de la maestra, se suma el directivo, la bibliotecaria, la orientadora, etc.Esto no solo le hace bien al niño. También le permite a la comunidad escolar otorgarle valor a lo que se está haciendo, y a todos saber qué está pasando.

Antes de empezar, les decimos a los chicos que es una evaluación que no va con nota y que nos sirve para ver lo que están haciendo ellos para poder enseñarles mejor y que ese es el objetivo. No es algo que acredite un aprendizaje.Y así lo tomamos.

Para cada ciclo pensamos ítems según los contenidos específicos. En primer ciclo vemos lectura y escritura antes de la lectura y escritura convencional. Y el paso posterior. Eso también es una novedad. Porque en general en la escuela evalúa solo a partir del momento en que el niño ya está alfabetizado y puede leer convencionalmente y lo que es previo queda invisibilizado. Para poder ver eso, hemos construido una serie de categorías.

Por ejemplo, les damos una lista de palabras. En esa lista de palabras las primeras son más sencillas. Todas tienen silabas de consonante-vocal. Y a medida que avanza la lista se van complejizando. Aparece por ejemplo la palabra avestruz, cangrejo que ya  sabemos que puede traer algún problema y en general aparece un monosílabo. Y vamos viendo lo que los niños hacen.

Para la de segundo  ciclo, que es lo que presentamos en este último libro, aparece toda una nueva sección referida a reflexión sobre la lengua. Es decir los contenidos gramaticales. Eso nos costó años. Porque por lo general la gramática siempre se evaluó desde el objeto. Se enseña“verbo”- se toma “verbo”.  Y nosotros  queríamos que la evaluación reflejara  la forma en que nosotros pensamos la gramática. Nosotros consideramos que la gramática tiene que estar al servicio de lograr  que los niños sean mejores productores de textos, y mejoreslectores. Eso es algo novedoso. Es más, en muchos aspectos no había secuencias didácticas para esos temas.  Entonceselaboramos la secuencia, la probamos en el aula, vimos si funcionaba y recién después llegamos a la evaluación.

Seleccionamos algunos ítems de gramáticaque consideramos prioritarios para ser evaluados.  Uno de ellos fue el uso de los verbos dentro de una narración, la identificación del tiempo verbal y la justificación del uso. El otro ítem importante son las estrategias de cohesión como supresión o sustitución de términos y su relación con la gramática oracional

Así buscamos por ejemplo que el chico entienda que el sujeto tácito no es un sujeto que desapareció de la oración, sino que está presente en alguna de las oraciones que la preceden, y que si no fuera así perdería la referencia. Igual con el tema de clases de palabras en el texto. El pronombre ¿qué es? No es una palabra vacía de significado, como suele decirse, sino que su significado es ocasional y depende del lugar que ocupe en el texto o de la situación comunicativa.

¿Qué sentido tiene distinguir esto? Reconocer, identificar y caracterizar los elementos de la lengua y sus reglas de combinación es una tarea que le debiera permitir al alumno producir mejores textos.

Portal: Recién mencionabas que el gran desafío fue lograr que la evaluación lograra dar cuenta del Proceso  de aprendizaje y no solo la referencia a un contenido u objeto puntual. ¿De qué manera encararon ese desafío? ¿Qué indicios construyeron para dar cuenta de esos avances?

Celina: En primer lugar además  de estas evaluaciones a principio y final del año, a lo largo del año tomamos mini evaluaciones construidas a partir de esta para saber si vamos avanzando o no.

Pero la clave para visibilizar el proceso la dieron las claves de corrección. Las claves de corrección están construidas de manera tal que para cada ítem hay categorías de respuesta: “A – B – C y No realiza la Tarea”. Donde siempre A es lo que consideramos que es lo máximo a lograr en ese espacio.  Por ejemplo en el nivel de escritura de palabras el nivel A es el nivel alfabético. En el nivel B  se categorizan las respuestas que evidencian un nivel intermedio, por ejemplo siguiendo con el ejemplo anterior,se ubican las escrituras que relacionan sonoridad con escritura. B1 el más alto de todos,  refiere a una escritura cuasi alfabética. B2 a una escritura silábico alfabética. Un B3 una silábica y un B4 una silábica inicial. En ese caso C serían las respuestas de los que no relacionan sonoridad con escritura. Por último la categoría “No realiza la tarea” son los casos de los niños que ni siquiera toman el lápiz. Es la situación del niño que agarra la hoja, la hace un bollito y la tira debajo de la mesa. Ese es un niño sobre el que va a haber que trabajar su confianza y no sololos contenidos.  Ahí tenemos un problema adicional. Los chicos aprenden cuando trabajan, cuando se aplican a la tarea. Porque en el mismo quehacer se le van presentando las dificultades a superar y resolver. El que falla se equivocó y desde ahí podemos partir para trabajar. Son los que denominamos errores constructivos.

Portal: Luego de toda esta investigación, ¿cuáles considerás que son las claves para pensarla evaluación de lengua?

Celina: La principal: se evalúade la misma manera que se enseña. No se evalúa nunca lo que no se ha enseñado.

La evaluación tiene como sentido saber dóndeestá parado el chico y que el chico también lo sepa y lo sepan también los padres. Y saber qué vamos a hacer para seguir avanzando.

Preferimos una evaluación que tenga que ver con lo formativo. Mucho más que acreditar aprendizajes. En donde el alumno es partícipe de eso que está pasando. Una evaluación que tenga diferentes instrumentos y  no solamente siempre la prueba escrita. Porque si no la riqueza de lo que estamos trabajando se pierde.

Y por sobre todas las cosas una evaluación que sea coherente y que sea tomada como fuente de información.

Esa forma tradicional de evaluar donde los padres y los chicos entran en crisis cada vez que se acercan los trimestrales y estudian corriendo temas que no vieron no tiene mucho sentido. La lógica sería: hemos trabajado arduamente estos 3 meses estos temas, veamos cuánto hemos aprendido y qué ajustes deberíamos hacer.

celina firma libro