Noviembre es, sin dudas, un mes intenso en todas las escuelas. Es el momento en el que se sintetiza e integra el recorrido realizado y se evalúan los aprendizajes. Para muchos alumnos es la instancia donde se definen cuestiones clave de sus trayectorias. Tanto para ellos, como para las familias, docentes y directivos suele ser una etapa de tensión. Sin embargo, es mucho lo que puede hacerse para fortalecer los aprendizajes, aún en el trajín de fin de año.

Hablamos con Cecilia Cancio, directora de la escuela Primaria Florida Day School desde hace 19 años, y formadora docente en La Universidad de San Andrés y la UBA, quien nos dio algunos consejos desde la experiencia para aprovechar estas instancias.  

Portal: ¿De qué manera se puede organizar el período de exámenes para apuntalar los aprendizajes?

Cecilia: Aún a fin de año, la evaluación es una instancia de aprendizaje. Noviembre es un momento de cierre e integración. Es momento de relacionar lo aprendido y poner en juego la comprensión. Es importante entender que el desempeño que el alumno hace en una prueba es para sí mismo, le sirve para darse cuenta de lo que ha logrado y lo que aún le falta aprender.

Entonces para organizar estas instancias hay que darles a los alumnos la tranquilidad de que se trata de una oportunidad más para que demuestren comprensión. Organizando los tiempos con cuidado, adelantándoles los contenidos que serán evaluados y explicitando los criterios que se tendrán en cuenta para mirar sus producciones.

Durante el tiempo previo a los exámenes, los docentes en mi escuela preparan actividades de repaso que en muchas ocasiones son optativas para los alumnos. Es una manera de ayudarlos a estudiar, a darse cuenta de qué contenidos manejan con seguridad y cuáles necesitan reforzar. Estas propuestas se entregan con tiempo suficiente para que los alumnos que deseen trabajar con ellas puedan consultar con sus maestros las dudas antes del examen. En otras ocasiones, se presentan como tarea obligatoria y se comparten las resoluciones en puestas en común que permiten retomar los conceptos y habilidades más importantes de cada disciplina.

Portal: ¿De qué manera priorizan los contenidos en esos momentos de repaso?

Cecilia: Uno de los criterios que nos ayudan a definir prioridades  es  identificar los contenidos sobre los cuales se construyen los siguientes aprendizajes, es decir, aquellos necesarios como andamiaje para seguir avanzando.  Es importante tener en cuenta que para que esto ocurra, debemos enseñar para la comprensión y estimular a nuestros alumnos a desarrollar sus habilidades de pensamiento.

Portal: Suele suceder que en esos momentos de repaso aquellos alumnos que tienen un buen desempeño no encuentran una actividad que los convoque, mientras que otros que encuentran dificultades están intentando entender: ¿De qué manera se puede manejar esa diversidad de situaciones?

Cecilia: La verdad es que es una situación que a mí todavía me sigue haciendo ruido. Aún nos falta un camino por recorrer cuando se trata de seguir buscando estrategias para desafiar a los alumnos que ya han construido los aprendizajes esperados. Creo que hay mucho más tiempo y esfuerzo dedicado a los chicos que necesitan apoyo que a los que no. Por ejemplo: algo que está ocurriendo por iniciativa de algunas maestras y que está dando buenos resultados es presentar distintas actividades de repaso y dar oportunidad a que los chicos elijan cuál llevarse y cuál hacer en el aula, en función de lo que creen que tienen que reforzar o practicar. Y ahí hasta los que están avanzados se entusiasman. Les gusta tomar la decisión, elegir qué volver a hacer. Es genial como van desarrollando su propia conciencia de dónde están parados y qué necesitan. Los chicos saben muy bien eso.

Portal: ¿Y qué espacios específicos generan para los alumnos en situación de riesgo?

Cecilia: Con los alumnos en situación de riesgo es importante trabajar durante todo el año, para comprender sus necesidades y maneras de aprender. En la escuela tenemos un Equipo de Orientación que ayuda a los maestros a entender cómo piensa cada alumno, qué pregunta se hace, en qué momento del proceso se está perdiendo. Y en base a eso diseñar diferentes caminos para aprender y demostrar comprensión. No es para todos lo mismo. Maestros, psicopedagogos y psicólogos  diseñan, ponen a prueba y evalúan diferentes estrategias de intervención según el perfil cognitivo de estos alumnos. La idea es preparar los andamiajes necesarios para que todos los alumnos puedan aprender.

En este sentido, se elaboran consignas diferentes, se preparan materiales de apoyo,  se les ofrece la ayuda de un lector cuando tienen dificultades de acceso a la lectura, entre otras opciones. Y, en este momento de repaso, cuando se trabaja con consignas optativas como te comentaba recién, a los alumnos que tienen alguna dificultad puntual, el docente le sugiere qué actividad hacer. Y capaz son consignas no tan largas para que no se cansen de leer antes de empezar. El docente chequea la comprensión de la consigna  y se les da la oportunidad de elaborar una estrategia y compartirla oralmente antes de abocarse a resolverla por escrito, entre otras posibles acciones.

Portal: ¿Es posible aliarse con la familia? ¿Cómo?

Cecilia: Cuando es posible, el trabajo en conjunto entre las familias y la escuela es una gran ventaja para los chicos. Si se logran construir vínculos de confianza, y la familia comprende que las intervenciones de la escuela son pensadas en beneficio de los niños, los padres se convierten en grandes aliados. Pueden ayudar a organizar tiempos de estudio, establecer rutinas y construir hábitos que favorecen el aprendizaje. También logran acompañar mejor a sus hijos, valorando sus avances y alentándolos frente a los desafíos. De todas formas, es importante distinguir roles y tener bien claro qué le compete a la escuela y en qué pueden contribuir los padres.

Portal: Así como hay andamiaje desde los docentes a los alumnos y entre los mismos alumnos, ¿cuál es el andamiaje que brinda la Dirección a los docentes en este enfoque de evaluación?

Cecilia: El equipo directivo tiene la responsabilidad de mirar a la escuela como un todo y, la vez, considerar a cada docente y  a cada alumno en forma particular. Nosotros fuimos consolidando un equipo de conducción que trabaja en forma alineada y colaborativa. Vamos recibiendo a la gente nueva en la escuela y la vamos acompañando. Conocer a las personas con quienes trabajamos nos permite acompañarlas mejor.

Pero creo que el andamiaje más valioso lo dan los colegas. Lo que puedo generar desde mi rol son espacios de encuentro y reflexión entre docentes, para que puedan pensar juntos y compartir tanto experiencias y estrategias exitosas, como aquellas iniciativas que no han dado los resultados esperados. Cuando me refiero a generar espacios, lo planteo teniendo en cuenta que, en ocasiones, los líderes tenemos que tomar el lugar de los maestros en el aula para que ellos dispongan de estos momentos, tan valiosos en definitiva para nuestros alumnos. También considero central alentar a que se transite la etapa de exámenes con la mayor tranquilidad posible. Bien sabemos que el clima de aprendizaje influye ampliamente en el proceso de aprendizaje y en la calidad de las producciones de los alumnos.