Hay una dimensión del aprendizaje de las escuelas que suele escaparse. Estamos acostumbrados a pensar en cómo aprenden los chicos, de qué manera enseñarles mejor a todos… pero pocas veces nos preguntamos cómo aprendemos docentes y directivos como profesionales, de qué manera podemos empujarnos a ir un poco más allá, mejorando nuestra tarea.

escuelasHablamos con Cecilia Cancio, directora de la escuela Primaria Florida Day School hace 19 años, y formadora docente en La Universidad de San Andrés y la UBA, quien comparte el recorrido de su escuela en el camino institucional de aprendizaje.

Portal: Parte del rol del equipo directivo es generar equipos de trabajo y motorizar la formación y perfeccionamiento de sus docentes. ¿Cómo lograr espacios de formación dentro de la escuela? ¿Podés contarnos tu experiencia?

Cecilia: Hace años empezamos a trabajar en diferentes enfoques y con distintas estrategias. La principal es la creación de grupos de estudio optativos. Convocamos a los docentes que estén interesados en algún tema o enfoque a leer y discutir sobre eso.

En la escuela en que soy directora comenzamos con el enfoque de “Enseñanza para la comprensión” del proyecto Zero de Harvard. Un enfoque que señala que lo importante no es la cantidad de conocimientos, sino entender la comprensión como la posibilidad de hacer algo con lo que se sabe. En función de esas lecturas los maestros fueron probando, variando el tipo de consignas, ensayando estrategias. Ese puntapié inicial nos animó a buscar otros pilares para pensar la escuela.

Estudiamos el enfoque de inteligencias múltiples que nos permitió pensar en diferentes puertas para aprender y demostrar comprensión. Desde ese marco nos paramos. Y en un momento los docentes empezaron a pensar: “Si nos animamos a enseñar de distintas maneras, usar diferentes recursos, a dejar a los alumnos elegir: ¿qué nos pasa que al evaluar volvemos al lápiz y papel y la consigna única?” Y recurrimos entonces, al enfoque de Aulas Heterogéneas.

Para cuando llegó ese enfoque, de la mano de Rebeca Anijovich quien nos acompañó, ya había ganas generadas en el equipo docente. En todos los casos trabajamos con la misma dinámica: los grupos de estudio optativos. Una vez que ese grupo estudió, discutió y probó, y que sabemos que eso es lo que queremos para toda la escuela, pasamos a capacitaciones generales. Y para cuando eso llega ya hay docentes que se entusiasmaron probándolo en el aula. Esos docentes son quienes mejor pueden contar y contagiar las ganas a los colegas.

Portal: Se nota un gran trabajo de construcción de equipo. ¿Cómo se sostiene?

Cecilia: Estoy convencida de que el pilar más importante de la mejora son los colegas. En mi escuela hay 4 secciones de cada grado entonces tenemos un equipo de docentes de primer grado, un equipo de docentes de segundo y así. Entonces lo que trato es que cuando ingresa alguien nuevo, además del equipo directivo, lo reciba el resto de las personas que están en ese grado y que ya conocen la escuela.

Cada grupo de docentes de un grado tiene en el horario de trabajo 2 hs. semanales que comparte todo el equipo de ese grado cuando los chicos están en educación física. Además, hace años, el colegio nos proporciona un espacio muy valorado que llamamos “centros de aprendizaje”. Una vez cada quince días nos juntamos a almorzar todas las docentes (menos los Profesores de educación física porque están a cargo de los alumnos) y trabajamos durante 1 hora y media. En este espacio se desarrollan los programas sistemáticos de capacitación dentro de la escuela. Donde se lee, se discute, se comparten experiencias.

En esos encuentros muchas veces pedimos a los docentes que traigan experiencias para compartir. Según lo que estamos trabajando definimos cuáles y de qué modo trabajarlas. Traen tanto experiencias con buenos resultados, como también aquellas que no han resultado como se esperaba. Es muy importante habilitar la consulta. Que cada docente pueda decir: “me ayudan con esto que no sé cómo manejarlo”. Se trata de  habilitar un intercambio desde y para la acción. Y la verdad que el valor que le dan a lo que un colega sugiere, propone o incluso pregunta es enorme.

También tenemos un Facebook cerrado para los docentes donde subimos experiencias, recomendaciones, materiales, lecturas. Así vamos generando una formación entre colegas, más horizontal y muy rica.

Todo lo que te voy contando es un proceso. No es automático ni con todos. Son los intentos que vamos haciendo. Y se aprende mucho de los intentos. Creo que algo muy transformador a nivel escuela es convertir cada situación en una oportunidad de reflexionar y aprender. Y así vamos llenando la valija de estrategias con todos los aportes que recibimos. Incluso esta charla es una oportunidad. Siempre que uno conversa con otros también aprende.