Cada ciclo las escuelas impulsan un proyecto colectivo. Un proyecto en el que se conjugan y potencian los saberes y experiencias de cada docente y directivo. Pero ¿cómo invitar a todos los que trabajan en la escuela a embarcarse en un rumbo común?

En esta entrevista, Virginia Hildt, directora de la EP14 De Escobar, comparte una estrategia original utilizada en las reuniones iniciales de equipo, que logró poner en acción a todos los docentes y establecer una hoja de ruta colectiva para el ciclo que se inicia.

Portal: ¿Cómo organizaron las reuniones iniciales de equipo docente?

Virginia: Las plenarias siempre nos preocupan, porque hay determinadas estructuras que tenemos que cumplir. Horarios, formas, reglamentos. Y lo que queríamos trabajar tenía que ver con la pertenencia a la escuela. Entonces decidimos darle un enfoque diferente, otra modalidad.

La idea para pensar esas reuniones vino de leer el libro de Rebeca Anijovich sobre Aulas Heterogéneas. El pensar en las aulas heterogéneas me remitió a pensar en las diferencias que tenemos entre los docentes de la escuela. ¡La heterogeneidad no es solo de los chicos!

Había una propuesta, en un párrafo muy breve, que sugería que cada maestro debería hacer su propia balsa con los elementos a llevar durante el ciclo lectivo. Y ahí se me ocurrió que podía ser una buena metáfora para las reuniones iniciales. Lo conversé con Luis, el vice, a la vuelta de las vacaciones y estuvo de acuerdo. Pero me propuso que no lo hagamos individualmente sino por grados, incorporando también a los maestros especiales.

Con esa idea realizamos las reuniones. Nosotros, como equipo directivo, estuvimos ambos presentes en las dos, una por la mañana, una por la tarde.  En cada encuentro les dimos a los docentes diferentes materiales para que piensen su balsa. Algunos además salieron a recorrer la escuela en busca de otras cosas para sumar.

balsa7Algunos se entusiasmaron e hicieron balsas incluso tridimensionales, donde fueron pegando cartelitos con aquello que no debía faltar. Otros hicieron láminas donde pusieron palabras.

Una vez que hicieron las balsas, les pedimos que armen un código de navegación. Es decir, además de pensar qué llevar en el viaje, decidir cómo se iban a  dirigir. Y surgieron cosas fantásticas.

Nos dimos cuenta de cuánto saben los docentes de la escuela.  Y cuanto conocen de las estrategias, de la unidad pedagógica, del diseño curricular. Cosas que desde el equipo directivo veníamos trabajando y  que  no teníamos tan claro en qué medida estaba incorporado.

Portal: ¿Qué cosas eligieron los docentes para poner en sus balsas?

Virginia: De lo que recuerdo ahora, nombraron varias veces la unidad pedagógica, el trabajo en equipo, solidaridad, responsabilidad. Muchos pusieron el diálogo como camino.Un grupo hizo un iceberg representando a la política educativa como metáfora de que hay cosas que podemos modificar y otras que no y hay que aceptarlo.Algunos pensaron en salvavidas y pusieron al equipo directivo, el equipo de orientación escolar, a un compañero colega al cual pedir referencias.

balsa8Cuando hicimos la puesta en común recreamos la navegación. Pusimos una friselina celeste como si fuera el agua y elementos variados: una sombrilla, picaporte, un raid (porque tenemos el tema del dengue) sombreros, libros de pedagogía, libros de frases de Galeano, una soga también en la cual algunos se ataron para no caerse…un montón de cosas.

Y después que terminaban el vice tomaba nota de todas las palabras que salían de ese equipo y se las volvía a repetir  y les decía: armen con las cosas que tienen ustedes acá una foto para el portfolio de la escuela.Cada grupo pasó y fue sacando su foto. Y por supuesto que nos pidieron que armemos también una foto del director y vice. Y lo hicimos pero dijimos “nosotros solos no vamos a hacerlo porque trabajamos con todos ustedes”. Entonces sacamos fotos grupales de cada turno. Porque todos  formamos parte de la misma escuela. Es el mismo barco.

Portal:¿Los docentes cómo recibieron la propuesta?

Virginia: Y te digo que las caras de algunas al principio mostraban resistencia. En el recuerdo y en las fotos veo que algunos se cruzaban de brazos como pensando “que es esto que me están haciendo hacer”. Pero después de que pudimos vivenciar la propuesta, la reunión plenaria que siguió durante dos horas luego del ejercicio de las balsas, ya fue distinta. Pudimos hablar desde otro lugar.

Cuando conversábamos por ejemplo sobre algún problema, retomando lo hecho con las balsas decíamos: “¿cómo lo vamos a solucionar? Ustedes pusieron en sus balsas trabajo en equipo, de qué manera, cómo nos vamos a organizar. Dijimos que vamos a  trabajar solidariamente, cómo se puede hacer

Yo creo que nos arriesgamos. Nos tiramos al agua y salió bueno.

Portal: Es muy rico lo que contás. La posibilidad de dar voz desde un lugar lúdico, de pensar cómo la diversidad de docentes y miradas en la escuela como potencia y no como dificultad. Después de este ejercicio, ¿Qué pondrías vos en tu balsa de directora de las cosas que pusieron los docentes?

Virginia: yo pondría el trabajo en equipo, la distribución de tareas y organización. Y algo que apareció a partir de pensar el código de navegación: los acuerdos.

Creo que la reunión fue una metáfora para pensar acuerdos a nivel institucional. Acuerdos que permiten respetar las diferencias, pero generar unidad.

Me doy cuenta, muchas veces cuando leo, que uno siempre tiende a  hablar del aula como si fuera un espacio cerrado de los niños con su maestro. Pero no, tenemos una heterogeneidad muy importante dentro de las escuelas y la tenemos que hacer valer. Buscarle lo positivo. Encontrar lo bueno de cada uno y ponerlo en común.

Nuestro rol como directivos es acompañar a los docentes. Aunque algunos nos pusieron como capitanes del barco, yo me siento  más que nada acompañante. Tenemos el rol de apuntalar y ayudar.

Portal: Mencionas que algunos docentes pusieron a sus colegas como fuente para resolver un problema o buscar estrategias. ¿Qué mecanismos encontraron o propusieron para hacer efectivo ese compartir?

Virginia: En general muchas veces coinciden en horas institucionales maestros que pueden trabajar juntos. Por ejemplo la maestra de 3ero y la de 4to. Otras maestras que no comparten ese tiempo, decidieron hacer estrategias específicas para algunos nenes. Por ejemplo, la maestra que ahora está en primero tuvo tercero el año pasado y con la de cuarto, que no comparten hora, acordaron que puede mandarle unos minutos a los chicos que tienen alguna dificultad o problema de conducta  en horas institucionales y ella charla con ellos, aprovechando que ya los conoce y los ayuda a volver a entrar en ritmo.

Me parece importante que, más allá de las estrategias institucionales que propone el equipo directivo, los mismos docentes puedan manejar estas cuestiones, que puedan encontrar confianza en un compañero. Que un maestro pueda decirle al otro cómo trabajó, que le pase estrategias y materiales“porque conmigo pudieron aprender de esta manera”. Es una forma de capitalizar la experiencia de los docenes que ya tienen un vínculo previo con ese grupo. Que uno pueda decirle al otro: “fíjate que a la mamá de X la podes convencer si la traes por ese lado. Si la alejas los problemas vana crecer…”

Yo veo que hicimos un click en estas reuniones. Fue un espacio distinto y cada vez que lo volvemos a charlar, vemos la pertenencia en el equipo docente. Ahora vamos a hacer una cartelera con sus palabras y fotos del encuentro para darle visibilidad a todo lo compartido.

Creo que la metáfora de la balsa, la navegación fue súper rica para pensar en el inicio del año: hacia dónde vamos, qué recursos tenemos para ir hacia allá y ponernos como equipo a remar juntos en una misma dirección.

virginia hildt