herreriaEl inicio de año es un momento oportuno para sentar acuerdos de trabajo y convivencia comunes para  todos los que habitan la escuela.En esta entrevista, Gabriela Herrería, parte del equipo de Directores que Hacen Escuela , y Vicedirectora de una escuela Primaria, comparte algunas estrategias para acordar cuestiones relevantes de organización interna y encarar el año con el pie derecho.

Portal: A inicio de año los equipos directivos necesitan acordar y/o comunicar una gran cantidad de cosas: desde quién va a cubrir el patio en cada recreo, hasta qué criterios de evaluación se tendrán en cuenta… ¿cómo encarar estos temas y de qué manera sumar a los docentes?

Gabriela: Como vos decís, a principios de año hay mucho que organizar: ¿quién abre la puerta a la mañana cada día?, ¿cómo organizar los turnos?, ¿cuándo es necesario entregar planificaciones?, ¿cuándo serán las reuniones de equipo o con los padres?,  ¿quiénes están a cargo de los actos?, ¿habrá algún proyecto común que convoque a toda la escuela? , ¿a quién corresponde avisar y qué debo hacer si tengo que ausentarme?, ¿qué hacer si un alumno  se accidenta?, ¿cómo es el circuito para la comunicación de información importante?

En las reuniones iniciales se mezclan cuestiones organizativas y logísticas con debates pedagógicos profundos. Para poder abordar todo eso y trabajarlo en equipo resulta muy útil generar un apoyo escrito que marque sobre qué temas conversar, qué cosas necesitamos “instalar”, y que sea la base para construir acuerdos. Ese escrito aporta un marco orientador pedagógico y organizativo. Hace algunos años dedicamos algunos días de febrero a generar o actualizar ese material, un cuadernillo con pautas de organización general  en el que incluimos, por ejemplo:

  • La visión y misión de la escuela, el proyecto institucional o ideario;
  • Reglamentaciones internas e incluso algunas leyes que sea relevante considerar;
  • Las pautas de convivencia que organizan la vida escolar ( y que los alumnos deben conocer);
  • Las pautas de organización interna para los docentes: horarios, turnos, rutinas, fechas de entrega de planificaciones o proyectos, si habrá entrevistas iniciales con familias, etc.;
  • Si la hay, información relevante sobre los alumnos. Por ejemplo, si hubiera algún caso de enfermedad que todos deban conocer para cuidar y estar atento a los chicos;
  • Hojas en blanco para nuevos acuerdos

Portal: ¿Y cómo trabajan ese material con el equipo docente?

Gabriela: todo eso que escribimos desde el equipo directivo se comparte en una reunión con los docentes. En esa reunión se conversa cada punto y se agregan nuevos si es necesario. Luego  se firma y se entrega copia firmada. Es muy interesante cuando lo entregamos a los colegas que se suman al equipo, a los” nuevos”, como una guía inicial de cómo vivenciamos nuestra escuela.

Al tener ese material por escrito se logra dialogar sobre cuestiones complejas, como la evaluación o la convivencia, de un modo concreto. Por ejemplo un año discutimos sobre las tareas escolares, y terminamos definiendo tipos de tareas posibles y pertinentes; modos de retomarlas al día siguiente o de devolverlas, indicios a mirar para entender qué pudieron hacer solos y qué con ayuda. También conversamos sobre la corrección –todo un tema aparte- ¿vamos a marcar “bien, mb o mal” o corregimos para invitar a los chicos a mirar sus producciones?   Esas discusiones, unifican miradas, dan coherencia al valioso y laborioso trabajo de todos y definen un modo de trabajar propio de la institución (que varía entre las escuelas por supuesto).

Este material escrito además, nos permite recuperar la experiencia previa. Historiza el año tras año de la escuela. Nos sirve para  evaluar lo que funcionó el año pasado. De pronto podemos detectar cosas que estaban pautadas pero no pudieron cumplirse y entender las razones por las cuales no fue cumplido. Eso es el punto de partida para re- pactar y asumir nuevos compromisos. Porque de eso se trata: de dar oportunidad de establecer acuerdos e invitar a los docentes a un compromiso. La palabra escrita es diferente. Y si la palabra escrita es resultado de discusiones colectivas, tiene otro peso. Por eso, si bien hay pautas generales ya definidas, muchas se terminan de construir en la reunión con docentes. Está la voz de todos allí.

Portal: Es un punto de partida excelente para sumar voces y generar compromisos. Pero  ¿cómo sostenerlos en el tiempo? ¿Cómo trabajar desde la dirección con el equipo docente?

Gabriela: Creo que, como afirma  Fullan, en las escuelas se hace lo que el maestro decide. Y eso es positivo si damos oportunidad a los maestros de desarrollarse, crecer. El éxito de una escuela, el éxito en términos de que los chicos aprendan, está ligado directamente al trabajo docente. Por eso el equipo directivo tiene que conocerlos muy bien. Conocer a cada uno, tanto sus fortalezas como las áreas en las que necesita apoyo. Y en base a eso planificar a quién va a acompañar  fuertemente y en qué aspecto, y hacerlo explícito.  Se trata de dar confianza, hacer lugar.

Muchas veces como directivos sufrimos por el bajo compromiso o las fallas de algunos docentes.  Cuando me escucho diciendo (o pensando) algo en relación a eso, intento preguntarme ¿qué lugar le estoy dando a ese docente desde la escuela? ¿Qué oportunidad de crecer o lucirse tiene? ¿De qué modo me implica? Y sé con certeza que todo lo que suceda en la escuela, lo bueno y lo no tan bueno, nos implica a los directores ¡Sin dudas! ¡Lo digo siempre! Ser Director implica una gran cuota de generosidad, dar lugar para que los docentes crezcan, se sientan motivados y estimulados, se desarrollen. Recuperar el lugar profesional,  instalar discusiones pedagógicas,  compartir experiencias, revalorizando lo bueno que hace. Me parece que ese es el gran tema. Porque en definitiva, todo lo que el equipo directivo planifica como objetivos del año, si el docente no está verdaderamente comprometido, incluido, considerado, no tiene lugar.

Construir el modo de vivir la escuela junto a los docentes es una gran tarea que nos convoca desde el principio. Y es muy grato cuando lo transitamos en equipo y con un marco claro. Una Directora de una escuela secundaria, Cristina Oliva escribió  “Hay algo común que se construye, algo que no es lo mismo para todos pero que se reúne en este espacio y justifica la presencia de este lugar”. Tal vez sea una frase que puede servir como disparador  para el momento Cero,  ¿no?