El rol del equipo directivo es generar las condiciones para que la enseñanza y el aprendizaje tengan lugar. Es trabajar en pos de construir una buena escuela: una escuela de calidad, inclusiva y que mejore constantemente. Y eso implica trabajar en múltiples dimensiones y tareas
En esta sección, algunas reflexiones sobre la tarea de gestionar una escuela y un instrumento para observar las propias prácticas en pos de mejorarlas.
Gestionar es hacer que el aprendizaje suceda
El equipo directivo tiene muchas funciones: coordina diferentes equipos, administra recursos, dirime conflictos, establece pautas, etc. Pero el motor de todas esas funciones es uno sólo: lograr que el aprendizaje suceda. El desafío es grande… ¡y gratificante! Aquí algunas claves para encarar tan importante tarea.
En este documento algunas reflexiones sobre la tarea del equipo directivo.
Autoevaluar la gestión
Para mejorar en el quehacer cotidiano, es necesario poder evaluarse. Al hacerlo se iluminan las fortalezas y logros, sobre los cuales continuar creciendo; y se identifican necesidades de mejora y nuevos desafíos a afrontar.
A continuación un ejemplo de encuesta que puede arrojar información para la autoevaluación.
Para empezar
Recorra la escuela e identifique fortalezas y aspectos a mejorar para trabajar con el equipo. La imagen de un objetivo es el punto de partida.
Para leer
Entrevista a Melina Furman “Desde hace muchos años, la investigación educativa muestra que el rol del director es clave para iniciar, sostener y llevar a cabo la mejora escolar.”
Claves para fortalecer el rol del director
- Monitorear los indicadores y prácticas para identificar buenas prácticas y focalizar los aspectos a mejorar.
- Generar, coordinar y orientar equipos de trabajo.
- Inspirar y asesorar a los docentes, para favorecer su potencial.
- Establecer redes con el entorno.
- Administrar los recursos creando las condiciones para que la enseñanza tenga lugar.
- Cuidar la trayectoria escolar de cada uno de los alumnos monitoreando indicadores de progreso y aprendizaje.
- ¡La mejor aliada es la reflexión!