5 Pasos para mejorar mi escuela
Todos los días muchas escuelas emprenden procesos de mejora. El sistema educativo está lleno de buenas experiencias, de docentes, directores e inspectores con vocación e impulso que muestran que aun en las condiciones más adversas mejorar es posible.
En esta sección los pasos clave para planificar y llevar a cabo proyectos de mejora en la escuela.
Construir buenas escuelas
Todos apuntamos a construir buenas escuelas, pero… ¿Qué es una buena escuela?
En el siguiente documento una definición posible y algunos conceptos para pensar(se) y proyectar(se) y, por qué no, poner en discusión con todo el equipo docente.
1. El diagnóstico institucional
El punto de partida de cualquier proceso de mejora es detectar qué hacemos bien y qué podemos mejorar. El diagnóstico permite sumergirse en ese análisis, desnaturalizando prácticas y valorando los resultados desde los datos. ¿Cómo realizar este análisis de la escuela? ¿Qué mirar y de qué modo?
Descargue el siguiente documento que contiene preguntas, pautas y sugerencias para hacer un diagnóstico de la escuela.
Descargue la siguiente herramienta para auto-observar las prácticas en la escuela.
2. La definición de objetivos
¿Hacia dónde nos orientaremos en el trabajo de este año? ¿Qué escuela queremos construir? Definir objetivos colectivos de trabajo para soñar juntos la escuela y alinear esfuerzos.
Descargue orientaciones y sugerencias para convocar a los docentes y construir una mirada común sobre lo que buscamos lograr como equipo:
3. La planificación
¿Cómo haremos para llegar desde la situación actual a la situación deseada? La planificación ofrece respuestas a esta pregunta y permite organizar tiempos, espacios, recursos y personas para que el proyecto se haga realidad.
Plan de gestión. En este documento algunas claves a tener en cuenta al momento de planificar acciones de mejora.
Grilla para planificación: poder volcar lo planificado a un documento compartido es clave para que lo proyectado se vuelva realidad. Acercamos una herrmienta para organizar y comunicar las acciones a desarrollar.
4. Implementación y monitoreo
La acción vuelve real lo planificado… pero a veces también lo pone a prueba! Es necesaria mucha flexibilidad, atención y reflexión para acompañar la puesta en acción y mantener vivo el impulso de mejora en el tiempo.
Aquí algunos consejos para monitorear las acciones, acompañar a los docentes, organizar los equipos e identificar los primeros logros.
5. La evaluación
La evaluación vuelve visibles los resultados obtenidos, permite analizar los efectos de las acciones, celebrar y compartir los logros e identificar aquello que aún resta mejorar. Es el proceso que cierra el ciclo. Pero al hacerlo abre uno nuevo: ¿Qué cosas nuevas podemos seguir mejorando?
Algunas ideas para el momento de evaluar. ¿Qué indicadores observar y cuándo? ¿De qué manera comunicar los resultados a docentes y familias?
Para ampliar
- El trabajo del director y el proyecto de escuela. Una publicación del Ministerio de Educación de la Nación.
Para empezar
Descargue la herramienta de diagnóstico “Qué es una buena escuela” para identificar prioridades de mejora.
Para leer
Construir el sentido compartido
Cada ciclo escolar inaugura la posibilidad de volver a mirarnos como institución, valorar y celebrar los logros alcanzados y proyectar aquellos que queremos alcanzar.
Claves para transformar mi escuela
- Desconfiar de las miradas mágicas: los cambios llevan tiempo.
- Decidir los objetivos de manera participativa.
- Incluir la mayor cantidad de actores posibles.
- Planificar acciones, tiempos y responsables
- Considerar los datos de la escuela para tomar decisiones
- Monitorear avances y permitirse revisar y ajustar lo planificado
- Valorar y compartir los logros. Serán el punto de partida para mejorar aun más!